viernes, 20 de abril de 2018

CONVOCAN JORNADA DE ORACION Y AYUNO POR LA PAZ EN NICARAGUA


POR MARÍA XIMENA RONDÓN | ACI Prensa

Debido a la violencia ejercida por la policía y grupos afines al Gobierno de Nicaragua contra quienes protestan por las reformas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), la Diócesis de Jinotega ha convocado a una jornada de oración y ayuno por la paz.

Desde el miércoles 18 de abril, la capital Managua es escenario de las protestas luego que el Gobierno decretó el aumento del aporte de los trabajadores y empleadores al INSS, y la deducción mensual del 5% a los pensionados por vejez, invalidez e incapacidad.

La represión contra estas manifestaciones ha dejado tres muertos y decenas de heridos. También se han perpetrado daños a inmuebles y robos.

Ante esta situación, el Obispo de Jinotega, Mons. Carlos Enrique Herrera, invitó a “los sacerdotes y fieles, a convocar hoy y mañana en todas las parroquias a una jornada de oración y de ayuno, por la paz en Nicaragua”.

Aseguró que “es de conocimiento de la comunidad nacional e internacional, la violencia por parte de grupos afines al gobierno y la Policía, contra las personas que reclaman sus derechos en defensa de su bienestar sanitario y económico en el Seguro Social. Estas actitudes de las autoridades gubernamentales son condenables”, dijo en un comunicado.

“Invito a las autoridades correspondientes a una reflexión seria y sincera, que involucre a todos los sectores del país y que resuelva la crisis que puede acrecentar”, expresó Mons. Herrera.

Otros Prelados que se han sumado al llamado de paz y respeto a los ciudadanos son el Obispo Auxiliar de Managua (Nicaragua), Mons. Silvio Báez, quien ayer, a través de su cuenta de Twitter, pidió al régimen de Daniel Ortega que “¡respeten la libertad y la dignidad del pueblo!”.

“¡Que el Gobierno de Nicaragua demuestre un poco de sensatez! ¡Basta de usar grupos violentos contra la población que tiene derecho a la protesta justa!”, escribió.

Además, hoy 20 de abril denunció en un tuit que “la Policía ha querido entrar al recinto de la Catedral de Managua donde se han refugiado algunos de estudiantes pacíficamente y están recibiendo víveres de parte de la gente”.

Según informaron los medios locales, durante esta mañana decenas de estudiantes se agruparon en el templo para organizar sus protestas contra las reformas del INSS.

Por su parte, el Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes, lamentó que “entre hermanos podamos enfrentarnos y llegar a situaciones bastante difíciles donde haya golpes y hayan heridos”.

domingo, 15 de abril de 2018

ÁFRICA/R.D CONGO - FRENTE A UN SISTEMA POLITICO OPRESOR, EL EVANGELIO ES LA ESPERANZA PARA LOS JOVENES CONGOLEÑOS


 Kinshasa (Agencia Fides) - La situación sociopolítica, económica y
humanitaria en República Democrática del Congo (RDC) es dramática, pero los jóvenes congoleños no han perdido la esperanza y continúan con la lucha por la democracia y por el bien común. “Después de la caída de la dictadura de Mobutu, -que nos ha esclavizado durante treinta años-, teníamos la ilusión de librarnos de los depredadores y del peso de la pobreza y llegar por fin a un estado de derecho”, señala el padre Simon-Pierre Kakiau, misionero congoleño y teólogo de la Sociedad para las Misiones Africanas (SMA). “Sin embargo, -continúa el padre Kakiau-, la realidad congoleña muestra que fue solo un cambio de régimen y que el sistema opresor y la especulación económica han echado raíces. En este contexto, el destino de la juventud congoleña, como el de toda la nación, es incierto. Y hay señales negativas que provocan gran preocupación como la persistencia de la guerra, alimentada por las diversas milicias en el este y en el centro del país; la crisis preelectoral que condujo a la división entre gobernantes y gobernados; la diferencia entre el crecimiento y la inflación; el deterioro de las infraestructuras de transporte y de la calidad de vida (hambruna, falta de agua potable, electricidad y acceso a la asistencia sanitaria básica); y la inseguridad y los secuestros en Kinshasa y en zonas controladas por las milicias”. Ante esta trágica situación, “¿cuál será la RDC de mañana? ¿RDC no ha sufrido ya suficiente? ¿Y cuál es el papel de la Iglesia local en esta fase histórica?”, se pregunta el misionero. “En virtud de su misión profética, la Iglesia sigue siendo la única esperanza para los jóvenes. No se limita solo a denunciar la injusticia social sino que también ayuda a los jóvenes congoleños con sus enseñanzas sobre el Evangelio y el servicio social, dándoles la esperanza de un futuro mejor. La Iglesia es una fuerza moral para la nación en este período tan oscuro en la historia de República Democrática del Congo”.

“Después del grave fraude electoral de 2011, -recuerda Fidesel padre Kakiau-, solo la Iglesia declaró abiertamente que las elecciones no estaban en conformidad con la justicia ni con la ley. Desde ese momento, la única palabra que los congoleños escuchan es la de la Iglesia. Gracias al acompañamiento de sus pastores, los jóvenes son conscientes de que su destino y el de la nación está en sus manos”.

El misionero explica que en el pasado se decía que “los demás eran responsables de nuestra pobreza, especialmente los occidentales”. Ahora está en marcha un renacimiento moral de los jóvenes congoleños. La juventud congoleña, a través del acompañamiento de la Iglesia, se siente responsable del destino de su país y está lista, incluso, para el sacrificio. Muchos murieron durante las marchas pacíficas del 31 de diciembre de 2017, del 21 de enero y del 25 de febrero de 2018. Muchos otros siguen en prisión u hospitalizados. “A pesar de la dura represión de la policía, nuestros jóvenes siempre están listos para seguir adelante, para hacer de República Democrática del Congo un estado democrático donde el bien común sea la esencia de cualquier acción política”. En los últimos años los jóvenes congoleños han desarrollado un fuerte sentido de patriotismo, concluye el misionero, que “los hace dispuestos a sacrificarse y convertirse en los protagonistas de su destino. El Evangelio de la esperanza es su guía. Siguen luchando para garantizar un futuro de justicia y paz, por el bien de la nación”. (SPK / AP) (13/04/2018 Agencia Fides)

HACER CAUSA COMUN CON EL MUNDO DE HOY - FORUM SOCIAL MUNDIAL

Otro mundo es posible.  Este nuevo mundo es el Reino del Padre.  Del 10-20 marzo, nos reunimos en Salvador de Bahia (Brasil)  para participar a dos Foros Sociales:  el Foro Social Mundial y el Foro Comboniano.  Somos cincuenta misioneras y misioneros y nos presentamos como “Comboni network” identificandonos como laicos, hermanas, hermanos, sacerdotes de la Familia Comboniana.  Somos de Africa:  Congo, Kenya, Sur Sudan, de Europa, America Latina y Estados Unidos.

La carta de “bienvenida” nos lleva a la Galilea de las Naciones:  “Salvador”  Tierra de resistencia negra, de culturas afrodescendientes, de camino comboniano a lo largo de las fronteras de la ciudad y de la fe.  En estas periferias, misiòn significa dialogo con el “diverso”, escucha de Dios que conversa con la pluralidad de las religiones, reconstrucciòn cuotidiana de la comunidad, profecia de paz y reconciliaciòn hasta que haya heridas abiertas por la violencia”.

El tema del Foro Social Mundial fue “Resistir es crear, Resistir es transformar”.  Este tema en el Foro Comboniano se convierte en “Ministerialidad y trabajar en red:  como colaborar con las otras organizaciones”.  Los días que estuvimos juntos se dividieron entre la participación al FSM y las reflexiones entre nosotros en el FC.  La idea de unir dos eventos nace desde el FSM en Nairobi para reducir viajes y permitir a los responsables de Justicia y Pas de las diversas provincias de la Familia Comboniana encontrarse en un contexto apropiado.  La línea de fondo, a partir de la Galilea de las Naciones, es el redescubrir la espiritualidad de la justicia y de la paz traducida en las diversas actividades, experiencias y sobretodo en una metodología de evangelización y un estilo de vida que de la Buena Noticia de Jesus al centro del empeño por la justicia social en medio del encuentro de las culturas y de las religiones.
Los dos primeros días, 10 y 11 de Marzo, fueron un tiempo de acogida para quien debía llegar de Brasil, el grupo más consistente- o de otras naciones.
El domingo conocimos los empeños pastorales y sociales de la comunidad de la Familia Comboniana en Salvador Bahia.  Muy emocionante para muchos, el encuentro con el espíritu del comboniano Ettore Frisotti con su slogan inspirador “Tem cheiro de Evangelho nas coisas dos negros”  (Hay perfume de Evangelio en las cosas de los Negros), escrito al fondo del presbiterio de la Iglesia que nos ha acogido para la Eucaristía en la Parroquia de San Daniel Comboni.  Muy bella la introducción a la celebración de tres jóvenes afro que contaron, al estilo del teatro de la calle, la vida de Comboni desde Limone del Garda hasta Comboni presente en los combonianos hoy en Brasil, especialmente en Salvador Bahia.  P. Ettore se dedicó a la causa de los negros sumergiéndose en el culto camdomblé.

El lunes 12 fue un espacio de compartir el trabajo de cada uno, aunque si de prisa por el número de los presentes, la explicación de la dinámica del FSM y de los objetivos del FC, de la escucha de experiencias y esperanzas que nos animan y de la presentación de tres iniciativas: el trabajo de VIVAT International y de África Fe y Justicia Network (AFJN) como espacio de colaboración de nuestras comunidades con los organismos internacionales, como lo pidió Pablo VI después de su discurso a las Naciones Unidas en 1967; el trabajo en red REPAM (Brasil) y REBAC (Congo) a los cuales Papa Francisco ha dado su bendición convocando un Sínodo para la Amazonia y el acaparamiento de las tierras en Mozambique; la movilidad humana y el tráfico de personas en Europa (Mesa de Migrantes – Un grito por la vida).
La jornada fue introducida, como palabra de inauguración del Foro Comboniana, de la carta de los dos Consejos Generales (Combonianos y Combonianas).
Para quien ha vivido 8 Foros Sociales Combonianos desde Nairobi, pasando por Dakar, Rio de Janeiro, este último dedicado al tema del clima y del agua, Tunes (dos), Belén, Montreal y ahora Salvador Bahia, una frase ha dado fuerza y seguridad:  “Vivimos en una época fuertemente polarizada y dominada por grandes potencias económicas que generan pobreza y desigualdad.  Realidad que conocemos muy bien a través de nuestras misiones.  A veces corremos el riesgo de refugiarnos en pequeñas realidades de la misión donde trabajamos e ignoramos que la pobreza cerca de nosotros es el resultado de condiciones estructurales injustas, de naturaleza global.  Entender mejor estas dinámicas que destruyen la vida, nos permite ser más críticos y promover un cambio de conciencia en las personas con quienes compartimos la vida y el ministerio (De la carta de los Consejos Generales).
Este empeño tiene dimensiones globales y los movimientos populares hoy son una fuerza de “transformación social que no podemos ignorar.  El hecho que no siempre tienen una inspiración cristiana no debe constituir un límite, estamos unidos por un humanismo sincero, que desea una vida digna y armoniosa para todos”   (de la carta de los consejos generales).  Estos movimientos son “sembradores de cambio, promotores de un proceso donde convergen millones de pequeñas y grandes acciones encadenadas en un modo creativo” (Papa Francisco)
La Eucaristía de la noche con intervenciones espontaneas  expresó el deseo profundo de los participantes y de los colaboradores a redescubrir las raíces bíblicas de una espiritualidad cotidiana de la justicia social.
El martes 13 dos empeños de fondo: La reflexión teológica por la mañana con el benedictino Marcelo Barros sobre el Foro de Teología y Liberación que se celebra juntamente con el FSM.  Marcelo Barros es una personalidad  en el diálogo interreligioso y de los movimientos sociales; su voz, muy escuchada- ha despertado el interés sobre dos temas esenciales para nuestro trabajo:  La necesidad de revisitar los “lugares teológicos” centrales de nuestra fe: lenguaje, análisis de una cierta expresión dogmática de nuestra fe que frena y tal vez impide la aceptación de la Buena Nueva de Jesús.  La línea del “sacrificio reparador” transpira una mentalidad de violencia, mientras la línea del “martirio liberador” nos lleva a la gratuidad del amor reciproco
El segundo tema, es el paradigma del FSM como inspirador de una eclesiología renovada.  La Iglesia, abierta y tal vez herida y suca como la quiere el papa Francisco, es una "iglesia" en asamblea, que se reencuentra en un encuentro como el Foro.  Todos pueden y deben aportar lo  suyo para abrir el camino al Espíritu de Cristo Resucitado que solo puede transformar el mundo en el “Reino del Padre”.
La tarde fue dedicada a la marcha de la apertura del FSM.  Este es un evento popular, folclórico, que reúne diversos grupos sea políticos que culturales.  Muchos presentes, como siempre en Brasil, pueblos indígenas y en este momento critico de la política de Brasil, los grupos de oposición al gobierno del presidente Temer y de apoyo a Lula y a la ex presidenta Dilma.  Es un desfile de colores, movimientos, ideas e ideologías que se concluyó en el centro histórico, colonial, rico de colores y recuerdos de la ciudad de Salvador de Bahia.  El día tuvo su epilogo en la iglesia “Dos Pretos” con una celebración eucarística con estilo afro y la presencia de teólogos pastoralistas, participantes al FSM y  tantas personas que manifestaban sus devociones a través de gestos que hablan a la sensibilidad de los negros brasileños aun mayoría en Salvador de Bahia:  incienso, agua, luz, abrazos, tambores, cantos y danzas.  La alegría de vivir celebrada en la liturgia para dar gloria y gracias al Dios de la Vida que es fiel y siempre “resucita” al pueblo que responde con fidelidad a las invitaciones a caminar en la justicia y la paz.

miércoles, 28 de marzo de 2018

EL TRIDUO PASCUAL ANUNCIA QUE "TODO HA SIDO RENOVADO EN CRISTO”

Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia del Miércoles Santo
https://es.zenit.org



Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy me gustaría reflexionar sobre el Triduo Pascual que empieza mañana para profundizar en aquello que los días más importantes del año litúrgico representan para nosotros, los creyentes. Me gustaría preguntaros: ¿Cuál es la fiesta más importante de nuestra fe, Navidad o Pascua? Pascua porque es la fiesta de nuestra salvación, la fiesta del amor de Dios por nosotros, la fiesta, la celebración de su muerte y resurrección. Por eso quisiera reflexionar con vosotros sobre esta fiesta, sobre estos días, que son días pascuales, hasta la resurrección del Señor. Estos días constituyen la memoria conmemorativa de un gran misterio único: la muerte y la resurrección del Señor Jesús. El Triduo comienza mañana, con la Misa de la Cena del Señor y terminará con las vísperas del Domingo de Resurrección. Después viene “Pasquetta” (Lunes de Pascua) para celebrar esta fiesta grande: un día más. Pero es post-litúrgico: es la fiesta familiar, es la fiesta de la sociedad. Marca las etapas fundamentales de nuestra fe y de nuestra vocación en el mundo, y todos los cristianos están llamados a vivir los tres días santos –jueves, viernes, sábado; y el domingo- naturalmente- pero el sábado es la resurrección- los tres días santos, como, por decirlo así, la “matriz” de su vida personal de su vida comunitaria, como vivieron nuestros hermanos judíos el éxodo de Egipto.

Estos tres días vuelven a proponer al pueblo cristiano los grandes eventos de salvación operados por Cristo, y así lo proyectan en el horizonte de su destino futuro y lo fortalecen en su compromiso de testimonio en la historia.

En la mañana de Pascua, volviendo a recorrer las etapas vividas en el Triduo, el canto de la Secuencia, o sea un himno o una suerte de salmo, hará que se escuche solemnemente el anuncio de la resurrección. Y dice así: “Cristo, nuestra esperanza, ha resucitado y nos precede en Galilea”. Esta es la gran afirmación: Cristo ha resucitado. Y en tantos pueblos del mundo, sobre todo en el Este de Europa, la gente se saluda estos días de Pascua, no con un “buenos días” o “buenas tardes”, sino con “Cristo ha resucitado”, para afirmar el gran saludo pascual. “Cristo ha resucitado. Con estas palabras -Cristo ha resucitado- de conmovida exultación culmina el Triduo. No solo contienen un anuncio de alegría y esperanza, sino también un llamamiento a la responsabilidad y a la misión. Y no termina con la “colomba” ( dulce de Pascua italiano n.d.r.) los huevos, las fiestas- aunque todo esto sea hermoso porque es la fiesta de la familia- pero no termina con eso. De ahí comienza el camino a la misión, al anuncio: Cristo ha resucitado. Y este anuncio, al que conduce el Triduo preparándonos para acogerlo, es el centro de nuestra fe y de nuestra esperanza, es el núcleo, es el anuncio, es –la palabra difícil- es el kerygma que continuamente evangeliza a la Iglesia y que ella, a su vez, es enviada a evangelizar.

San Pablo resume el evento pascual en esta frase: “Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado” (1 Cor 5,7), como el cordero. Ha sido inmolado. Por lo tanto, prosigue,  “pasó lo viejo, todo es nuevo” (2 Cor 5:15). Renacido. Y por eso, al principio, se bautizaba la gente el día de Pascua. También por la noche de este sábado yo bautizaré aquí, en San Pedro, ocho personas adultas que comienzan su vida cristiana. Y comienza todo porque habrán nacido otra vez. Y con otra fórmula sintética, explica que Cristo “fue entregado a causa de nuestros pecados y  fue resucitado  para nuestra justificación” (Rom 4:25). El único, el único que nos justifica; el único que nos hace renacer de nuevo es Jesucristo. Ningún otro. Y por eso no hay que pagar nada, porque la justificación –el hacerse justos- es gratuita. Y esta es la grandeza del amor de Jesús; da la vida gratuitamente para hacernos santos, para renovarnos, para perdonarnos. Y este es el núcleo propio de este Triduo Pascual. En el Triduo Pascual, el recuerdo de este evento fundamental se convierte en una celebración llena de gratitud y, al mismo tiempo, renueva en los bautizados el sentido de su nueva condición, que el apóstol Pablo expresa: “Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de allá arriba, […] y no… las de la tierra” (Col 3,1-3). Mirar hacia arriba, mirar al horizonte, ensanchar los horizontes: ¡esta es nuestra fe, esta es nuestra justificación, este es el estado de gracia! Efectivamente, por el Bautismo hemos resurgido con Jesús y hemos muerto a las cosas y a la lógica del mundo; hemos renacido como criaturas nuevas: una realidad que exige convertirse en  existencia concreta día a día.

Un cristiano, si realmente se deja lavar por Cristo, si realmente se deja despojar por Él del hombre viejo para caminar en una nueva vida, aunque siga siendo pecador, -porque todos lo somos- ya no puede ser corrompido; la justificación de Jesús nos salva de la corrupción, somos pecadores pero no corrompidos; ya no puede vivir con la muerte en el alma, ni tampoco puede ser causa de  muerte. Y aquí tengo que decir algo triste y doloroso… Hay cristianos falsos: los que dicen “Jesús ha resucitado”, “yo he sido justificado por Jesús”, estoy en la vida nueva, pero vivo una vida corrupta. Y estos cristianos fingidos acabarán mal. El cristiano, lo repito, es pecador – todos lo somos, yo lo soy- pero tenemos la seguridad de que cuando pedimos perdón el Señor nos perdona. El corrupto finge ser una persona honrada, pero en el fondo de su corazón hay podredumbre. Una vida nueva nos da Jesús. El cristiano no puede vivir con la muerte en el alma, ni tampoco ser causa de muerte. Pensemos –para no ir muy lejos- pensemos en casa, pensemos en los llamados “cristianos mafiosos”. Estos de cristianos no tienen nada: se dicen cristianos, pero llevan la muerte en el alma y a los demás. 

Recemos por ellos para que el Señor les toque el alma. El prójimo, sobre todo  el más pequeño y el que más sufre, se convierte en el rostro concreto a quien podemos dar el amor que Jesús nos ha dado. Y el mundo se convierte en el espacio de nuestra nueva vida de resucitados. Nosotros hemos resucitado con Jesús: de pie,  con la frente levantada y podemos compartir la humillación de aquellos que todavía  hoy, como Jesús, se hallan en medio del sufrimiento, de la desnudez, de la necesidad, de la soledad, de la muerte, para convertirnos, gracias a Él y con Él, en instrumentos redención y de esperanza, en signos de vida y resurrección. En tantos países –aquí en Italia y también en mi patria- hay la costumbre de que cuando el día de Pascua se oyen las campanas, las mamás, las abuelas, llevan a los niños a lavarse los ojos con el agua, el agua de la vida, como signo para poder ver las cosas de Jesús, las cosas nuevas. En esta Pascua dejémonos lavar el alma, lavar los ojos del alma, para ver las cosas bellas y hacer cosas bellas. ¡Y esto es maravilloso! Esta es la resurrección de Jesús después de su muerte que fue el precio para salvarnos a todos.

Queridos hermanos y hermanas, preparémonos para vivir bien este inminente –empieza mañana- Triduo Santo, para estar cada vez más profundamente insertados en el misterio de Cristo, que murió y resucitó por nosotros. Que nos acompañe en este itinerario espiritual la Virgen Santísima que siguió a Jesús en su pasión –Ella estaba allí, miraba, sufría…- estuvo presente y unida a Él bajo su cruz, pero se avergonzaba de su hijo. ¡Una madre nunca se avergüenza de su hijo! Estaba allí y recibió en su corazón maternal la inmensa alegría de la resurrección. Que ella obtenga para nosotros la gracia de participar desde dentro en las celebraciones de los próximos días, para que nuestro corazón y nuestra vida se transformen verdaderamente.

Y mientras os dejo estos pensamientos, mientras formulo para todos vosotros mis mejores deseos de una feliz y santa Pascua, junto con vuestras comunidades y seres queridos.
Y os aconsejo: en la mañana de Pascua llevad a los niños debajo del grifo y haced que se laven los ojos. Será un signo de cómo ver a Jesús resucitado.

jueves, 22 de marzo de 2018

ASIA/SRI LANKA- EL DIRECTOR DE LAS OMP SOBRE LA VIOLENCIA INTERRELIGIOSA

 "Después de la guerra civil el pueblo quiere paz y prosperidad"

Colombo (Agencia Fides) - "En Kandy la violencia interreligiosa
ha cesado y la situación ha vuelto a la normalidad. El turismo puede volver a florecer, tal y como lo esperamos, a la vez que tratamos de reparar un tejido social basado en los valores de la armonía, la tolerancia, la paz y la reconciliación, especialmente entre budistas y musulmanes. En este proceso, la contribución activa de los líderes religiosos ha sido y sigue siendo decisiva y llega a los ciudadanos. También los cristianos están dando su aportación para lograr el diálogo y para contribuir a un ambiente de paz; un diálogo de vida que comienza con el intercambio de experiencias para alcanzar un horizonte compartido que es el bien común del país", así lo expresa a la Agencia Fides el padre Basil Fernando, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Sri Lanka, recordando que la ola de violencia contra los musulmanes estalló en el país en marzo, tras la muerte de un joven cingalés el 22 de febrero, durante una pelea en Kandy.

El Director explica: "La violencia de las últimas semanas nos ha conmocionado. Toda fe religiosa tiene su deriva extremista y aquí también el budismo la tiene. Vivimos en un territorio donde la mayoría es budista. En algunas zonas, incluso los monjes budistas fomentan la violencia, pero debo decir con franqueza que la inmensa mayoría de la población de Sri Lanka rechaza la posibilidad de nuevos enfrentamientos. Durante 30 años vivimos un doloroso conflicto civil que ha marcado varias generaciones por lo que ahora todos anhelan la paz, la armonía, el bienestar y la construcción de un país libre y próspero, libre de toda forma de violencia y guerra". El padre Fernando señala que también los intelectuales y los medios de comunicación se han movilizado en Sri Lanka para condenar la violencia y pedir la paz social: "Se rechazan nuevos conflictos en la sociedad, especialmente si se realizan en nombre de la fe religiosa", enfatiza.

Ante esta delicada situación, los líderes de todas las confesiones religiosas - dice el Director de las OMP de Sri Lanka- se han reunido y han difundido un mensaje muy claro, "de rechazo de toda forma de agresión, violencia y venganza, perpetrada en el nombre de Dios o instrumentalizando la religión". “Deseamos evitar caer nuevamente en esa espiral de odio que durante años hemos experimentado que ha causado mucho sufrimiento a la población y ha dejado miles de víctimas. No debemos caer en la trampa de los pocos extremistas que promueven el odio y la intolerancia. Somos conscientes de ello y estamos dispuestos a comprometernos por la reconciliación y la paz, en el nombre del Evangelio de Cristo", concluye el sacerdote. 
(PA) (Agencia Fides 22/3/2018)

DIA MUNDIAL DEL AGUA

Día Mundial del Agua: “Defender el agua es defender la vida”, tweet del Papa
Francisco habla del cuidado del agua en la encíclica Laudato Si’

22 MARZO 2018

(ZENIT – 22 marzo 2018).- “Defender la tierra, defender el agua, es defender la vida”: ha escrito hoy el Papa Francisco en Twitter, en su cuenta oficial en español @Pontifex_es.

El Papa Francisco reafirma la importancia de “ahorrar agua” el jueves, 22 de marzo de 2018, en el Día Mundial del Agua sobre el tema “Agua: la respuesta está en la naturaleza”.

En el primer capítulo de su carta encíclica Laudato Si ‘, el Papa Francisco habló de “agua pura y limpia” como “una cuestión de primordial importancia porque es indispensable para la vida humana, así como para apoyar ecosistemas terrestres y acuáticos”.

“El acceso al agua limpia y segura –indica el Pontífice– es un derecho humano que es primordial, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas y, por lo tanto, es una condición para el ejercicio de los demás”. derechos humanos. Este mundo tiene una deuda social seria con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque les niega el derecho a la vida, enraizada en su dignidad inalienable”.

Con Marina Droujinina